El último adiós - Frases




Las promesas eran importantes en la familia Edevane. Lo habían aprendido de su madre, un adagio que les había inculcado en cuanto aprendieron a hablar: No hagas nunca una promesa a menos que estés preparada para cumplirla.

Lluvia de verano. Siempre le había gustado ese olor, incluso más cuando Bertie le dijo que lo causaba un tipo de bacteria. Era una demostración de que pueden surgir cosas buenas de las malas si se dean las condiciones adecuadas.

No añadió que, en su experiencia, por muy lejos que huyamos, por mucho que empecemos de nuevo, el pasado siempre encuentra la manera de acortar distancias y alcanzarnos.

El amor de sus padres había sido de esa clase de amor que convertía a todos los demás en intrusos.

Rara vez dedicamos tiempo a mirar de cerca a quienes conocemos bien.

El mundo tenía sus propios mecanismos para mantener el equilibrio. Los culpables podrían evitar ser procesados, pero nunca escapaban de la justicia.

Sadie se conmovió. Eso era amor, ¿verdad? Alguien que se preocupaba por saber si tenías algo para comer.

Pero siempre existe un riesgo cuando en el corazón se abre una brecha, por pequeña o inocua que parezca.

El mundo era un lugar regido por el equilibrio y la justicia natural. Siempre había que pagar un precio, y ahora era demasiado tarde para cerrar la puerta.

Si hace esa pregunta es porque no tiene costumbre de escribir cartas, detective Sparrow. De lo contrario, sabría que un escritor jamás destruye su obra. Aunque tema que pueda inculparle.

A veces amar desde lejos es todo a lo que podemos aspirar.

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