La casa de Riverton - Frases



Cuando Hannah me lo contó, confesó que mientras él estaba de pie frente a ella, chorreando agua, aferrando el relicario en su mano, súbita y abrumadoramente percibió el atractivo físico de Teddy: la piel mojada, la manera en que la camisa le colgaba de los brazos, los ojos oscuros que la observaban triunfalmente. Nunca había sentido antes nada semejante, por supuesto. ¿Quién podría haber provocado ese sentimiento? Deseó que él la abrazara con la misma fuerza con que aferraba el relicario, que la estrechara hasta que el aire no pudiera entrar en sus pulmones. Por supuesto, Teddy no hizo nada de eso. En cambio, sonrió orgulloso y le entregó el relicario. Ella lo recuperó agradecida y se alejó mientras él trataba de abrigarse torpemente con ropa seca sobre las prendas mojadas. Pero para entonces la semilla había sido sembrada".

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